Hay animales que te roban el corazón en el momento en que los conoces. Para Shayla Bellis, especialista principal en cuidado animal, ese animal es Saba: una mandril de 23 años que ha considerado a Denver Zoo Conservation Alliance su hogar desde el día en que nació aquí en 2003.
Pero la historia de Saba es más que una carta de amor a un animal extraordinario. Es una historia sobre lo que es posible cuando los equipos de Cuidado Animal, Medicina Veterinaria, Nutrición y Bienestar trabajan juntos, y cuando se le brinda a un animal la confianza, el tiempo y la capacitación necesarios para que participe activamente en su propio cuidado.
Un diagnóstico complejo
Gestionar cualquier enfermedad crónica en un animal bajo cuidado humano es todo un reto. Controlar la diabetes en un mandril, una especie que históricamente no se caracteriza por participar voluntariamente en procedimientos médicos, es algo completamente distinto.
Hace varios años, a Saba le diagnosticaron diabetes. Este diagnóstico marcó el rumbo de su equipo médico, que emprendería un camino que requeriría creatividad, paciencia, colaboración y años de progreso gradual.
“Tenemos que tener en cuenta muchos aspectos diferentes en su cuidado”, explica Shayla. “Estamos analizando todo, desde su manejo social y el estrés, hasta trabajar con nuestro equipo de Medicina Veterinaria en lo referente a medicamentos, pasando por colaborar con Nutrición para asegurarnos de que no se disparen sus niveles de glucosa, y trabajar con nuestro equipo de Bienestar para garantizar que su calidad de vida diaria sea la adecuada”.”
Se necesita la colaboración de todos. Y en DZCA, esa colaboración se hizo presente.
El papel de la formación
Una sólida base de confianza y refuerzo positivo, cuidadosamente construida, ha permitido a Saba participar voluntariamente en comportamientos que de otro modo requerirían sedación, lo que ha hecho que su diabetes sea manejable de una manera que simplemente no sería posible sin ello.
Todo comenzó con la recolección voluntaria de orina para el control de la glucosa. A partir de ahí, el equipo trabajó para obtener lecturas con glucómetro y, posteriormente, para alcanzar un hito en el cuidado de animales diabéticos: la extracción voluntaria de sangre.
Hoy, Saba también acepta voluntariamente inyecciones de insulina todos los días. A veces, dos veces al día. Se sube a una báscula especialmente modificada con una plataforma en la parte superior para pesarse semanalmente. Se traslada entre diferentes espacios para la limpieza. Y coloca los pies sobre la malla, uno por uno, para que se los revisen.
Cada uno de estos comportamientos se construyó ladrillo a ladrillo, a lo largo de años de trabajo paciente y basado en la elección, siempre bajo las condiciones de Saba.
Un procedimiento de hito
Hace unos años, la atención médica de Saba dio otro paso importante: se le practicó una histerectomía.
La decisión se tomó por dos razones interrelacionadas. Primero, la diabetes no controlada puede suponer riesgos graves durante el embarazo, y Saba no era una candidata idónea para llevar un embarazo a término de forma segura. Segundo, las fluctuaciones hormonales causadas por los anticonceptivos también pueden interferir con el control de la diabetes, lo que convierte la anticoncepción en una opción igualmente problemática.
Parte de lo que hizo que el procedimiento fuera extraordinario fue la colaboración que lo hizo posible. El equipo de Medicina Veterinaria de DZCA se asoció con ginecólogos obstetras de UC Health. Especialistas en este tipo de procedimiento para humanos vinieron al zoológico con anticipación para conocer a Saba, recorrer nuestro moderno Hospital Veterinario Helen y Arthur E. Johnson y trabajar directamente con el equipo veterinario.
El procedimiento fue un éxito y eliminó dos variables importantes del control de la diabetes de Saba: el riesgo de un embarazo de alto riesgo y la interferencia de los anticonceptivos hormonales. El resultado es un perfil diabético más estable y predecible, y una Saba más feliz y saludable.
Liderando el camino para los mandriles
Los cuidados que recibe Saba no solo le han cambiado la vida, sino que también están contribuyendo a definir el futuro del manejo de los mandriles en las instituciones acreditadas por la AZA.
“Antes de esto, hace muchos años, no había otras instituciones que realizaran extracciones de sangre a los mandriles”, explica Shayla. “DZCA ha podido colaborar con nuestras instalaciones y nuestro personal veterinario para lograr extracciones de sangre voluntarias, lo cual es fantástico para su cuidado y nos ayuda a minimizar la cantidad de veces que necesita estar bajo anestesia”.”
Shayla también forma parte del Grupo de Gestión de Mandriles de la AZA, donde su experiencia en entrenamiento y manejo de la diabetes está contribuyendo directamente al desarrollo de un nuevo manual de cuidado animal para esta especie.
En su mejor momento
Al reflexionar sobre la vida de Saba, recordamos que el cuidado excepcional de los animales es un proceso de aprendizaje continuo. A lo largo de sus 130 años de historia, el Zoológico de Dallas-Fort Worth (DZCA) ha incorporado nuevos conocimientos científicos y elevado los estándares de cuidado para velar por el bienestar de cada animal. Las experiencias, la resiliencia y la longevidad de Saba forman parte de este legado, contribuyendo a moldear el futuro del cuidado animal para las generaciones venideras.
Ese es el resultado de dos décadas de dedicación. Desde los especialistas en cuidado animal que la atienden a diario, pasando por los equipos de veterinaria y nutrición que han perfeccionado su atención a lo largo de años de colaboración, hasta los médicos de UC Health que utilizaron su experiencia para apoyar su cuidado.
Y, por supuesto, de la propia Saba, quien, con paciencia y confianza, aprendió a participar activamente en su propio bienestar.
Ven a conocer a Saba
Saba es una de los cinco mandriles de la Alianza para la Conservación del Zoológico de Denver, y ella y su grupo se encuentran en el Panorama de Primates. Ven a saludarla y descubre por ti mismo el resultado de 130 años de atención de primer nivel.

